Un "halcón" de carácter de hierro y guante de terciopelo
¿Quién es Negroponte?
WASHINGTON, D.C.(EFE)
El nuevo director nacional de Inteligencia de EU, John Negroponte, cuyo nombramiento anunció hoy el presidente George W. Bush, es un "halcón" que tiene fama de combinar un carácter de hierro con guante de terciopelo.
Al anunciar hoy el nombramiento, Bush aseguró que Negroponte, que coordinará a todos los servicios secretos de EU en el nuevo puesto, es una persona capaz "que tomará las decisiones correctas".
Su selección ha tomado por sorpresa a los analistas, que no le habían incluido en ninguna de las listas de favoritos para el puesto.
Diplomático de vasta carrera, hábil lingüista y todo un experto en moverse entre bastidores, este hombre cuenta con toda la confianza del presidente.
Bush ya le escogió para ser embajador ante la ONU -uno de los puestos de mayor influencia en la política exterior de EU- entre 2001 y 2004.
En la actualidad, era el primer embajador en Iraq desde la guerra del golfo de 1991, otro cargo clave y en el que llevaba apenas nueve meses.
Pero el historial de este diplomático, nacido en Londres en 1939 en una adinerada familia griega, no está alejado de la polémica y se le recuerda como uno de los implicados en el escándalo "Irán- Contras".
Negroponte se integró en el servicio diplomático estadounidense en la década de 1960.
Su primer destino relevante fue Vietnam, donde aprendió tan bien el idioma que el entonces secretario de Estado, Henry Kissinger, le eligió para encabezar negociaciones secretas de paz.
Fue embajador en Honduras entre 1981 y 1985, cuando el Gobierno del presidente Ronald Reagan luchaba una guerra encubierta contra el régimen sandinista en Nicaragua.
Vinculado a la estrategia anticomunista de Reagan y George Bush padre, fue un paladín en la lucha contra lo que calificaba como la infiltración comunista cubana en las repúblicas centroamericanas.
Sus críticos le acusan de ayudar a armar a los rebeldes de la "contra" nicaragüense y de hacer caso omiso a las torturas y la represión del régimen militar hondureño.
La organización Nizkor ha denunciado que, durante su paso por la embajada en Honduras, el diplomático supervisó la creación de la base aérea El Aguacate, un centro clandestino de detención y tortura donde EU entrenó a los "contras".
Negroponte siempre ha negado que "tolerara o encubriera violaciones de los derechos humanos" en América Central y asegura que, por el contrario, ayudó a "arreglar las deficiencias" del sistema judicial hondureño.
Su conocimiento de la región le valió el nombramiento en 1989 como embajador en México, cargo que ocupó hasta 1993 y en el que se reveló como un gran negociador, en especial para la conclusión del polémico Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlacan) en 1993, que integró el comercio de EU, Canadá y México.
Tras ser embajador en Filipinas en 1993, fue nombrado por el presidente Bill Clinton para negociar la permanencia de las bases militares de EU en Panamá y la creación de un centro internacional antidrogas en ese país.
Tras ese esfuerzo infructuoso se retiró a la actividad privada, para volver al Gobierno con la llegada de Bush a la presidencia en 2001.
Su nombramiento como embajador ante la ONU reabrió la polémica sobre su pasado en América Central y retrasó seis meses su aprobación en el Senado.
Como representante ante la ONU, representó a su país en el Consejo de Seguridad cuando Washington logró el apoyo internacional a la guerra en Afganistán en 2001.
Sus esfuerzos no tuvieron el mismo éxito al intentar convencer a la comunidad internacional de la necesidad de atacar Iraq.
Pero el propio secretario general de la ONU, Kofi Annan, le ha descrito como "un profesional sobresaliente, un gran diplomático y un embajador excelente".
Durante su breve etapa como embajador en Bagdad, su principal desafío ha sido la celebración de elecciones parlamentarias, que tuvieron lugar el 30 de enero y, con una participación mayor de lo esperada, fueron calificadas de "éxito" por Bush.
Negroponte, que habla cinco idiomas -inglés, francés, español, griego y vietnamita- está casado con la profesora de Historia Diana Villiers, con la que tiene cinco hijos, todos ellos adoptados en Honduras.
Nota Publicada: 17/2/2005 10:20 am
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