Uno, dos y se acabó
Cumple con nocaut
Israel Gasca Tort, enviado
jgasca@frontera.info
SAN DIEGO, CALIFORNIA(PH)
Julio César Chávez Jr. ni se despeinó en la función que lo presentó en San Diego al acabar con su rival en dos minutos y once segundos
‘Veni, vidi, vincci’, así hizo Julio César, el ‘Junior’, en su presentación en los cuadriláteros de California.
Más duró la presentación de los peleadores que la pelea misma.
De hecho, dos minutos y once segundos fue todo lo que duró el pleito.
Más de dos horas antes de la cita, los aficionados llegaron para hacer fila en busca de los boletos para la función, que oscilaban entre los 15 y los 75 dólares.
Arriba de 3 mil 300 fanáticos al box se retrataron en las taquillas para registrar un lleno hasta las lámparas en el salón del Centro de Convenciones de San Diego.
A pesar de la lluvia y el frío, mexicanos y estadounidenses acudieron por igual a disfrutar de la esperada pelea, que al final de cuentas ni siquiera llegó a los tres minutos de duración.
Sin embargo, fue tiempo suficiente, valió el boleto y la espera para la afición, que se retiró contenta con el triunfo del sinaloense.
Las notas de la Serenata Huasteca acompañaron a ‘Julito’ en su recorrido desde los vestidores hasta el ring, en medio de una marabunta de gente que se arremolinó en las orillas del pasillo.
Después de algunos empujones entre fotógrafos, camarógrafos y elementos de Seguridad del inmueble, la pelea comenzó.
Pero ni bien se había acomodado en sus asientos, la gente vio cómo ‘Julito’ le dio un guantazo a Leroy Newton que le enrojeció el ‘cachete’ derecho, y segundos después lo mandó a la lona con otro manotazo recto a la cara, tras castigar dos veces la zona hepática.
El de Michigan City, Indiana, se levantó con expresión de sorpresa, y momentos después ya estaba de nuevo de rodillas sobre el entarimado, tras un gancho al hígado y otro derechazo al rostro de ‘Julito’, para que el réferi decidiera suspender la pelea.
Por supuesto que Newton y su esquina reclamaron que el estadounidense todavía podía seguir.
Sólo que los más de 3 mil 300 aficionados reunidos en el Centro de Convenciones de San Diego, apagaron cualquier intento de reclamo con vítores, porras y gritos en apoyo del ‘Hijo de la Leyenda’.
La Serenata Huasteca volvió a sonar para despedir a ‘Julito’, quien repartió autógrafos y se dejó tomar fotos con los aficionados, acompañado por su padre, el ex campeón mundial Julio César Chávez, y por su hermano menor, Omar.
Finalmente ‘Julito’ se retiró, luego de algunas entrevistas, y el alboroto acabó con la victoria 16 del heredero invicto, que también elevó a once el número de nocauts en su haber.
Nota Publicada: 12/2/2005 9:51 am
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