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Agua Caliente
Por Vigía y Cía
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El año que se fue
El 2012 fue un año que se quedará grabado para siempre en los ficheros de la memoria, porque representó un punto de giro, en muchos sentidos, para el andar del estado, el país y el mundo.
Fueron 12 meses que, a nivel nacional, comenzaron con la idea de que veríamos una reedición de la contienda electoral de 2006, que dejó al país dividido, enfrentado.
La única diferencia, estimaban algunos, es que en vez de que el choque se diera entre el PAN y el PRD, ahora los protagonistas del mismo serían priistas y blanquiazules, lo cual generaría una onda sónica de polarización terrible.
Nada de eso ocurrió. Al final, Enrique Peña Nieto le puso la última pieza a un rompecabezas que estaba armando desde 2005, mientras Andrés Manuel López Obrador fue capaz de repetir sus 15 millones de votos de hace seis años y agregarles otro poco. Fue entre PRI y PRD la gran batalla, porque el PAN se desinfló a media campaña y entregó la Presidencia en un escalón más bajo del que la cedió el PRI, 12 años atrás.
Fue un año que arrancó con la idea de que el gobierno de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa estaba listo para dar un gran golpe al crimen organizado, uno de suficiente tamaño para justificar los miles de muertos que había dejado la guerra que la administración federal emprendió contra este, uno tan grande que dejara claro que de algo estaba sirviendo el terror en el que vivía la población civil en algunos estados.
Pero la victoria, encarnada en una captura u acción de tangible calado, simplemente no apareció. El último año fue un resumen de los cinco anteriores. Y en el último mes, el actual gobierno de la República, con cifras y pruebas, mostró lo incorrecta que había sido la anterior estrategia.
Fue el calendario donde en todas partes –no solamente en México– se pusieron a prueba las encuestas, los sondeos demoscópicos y la lógica política.
Sin inclinar balanza
A nivel estatal, fue el año donde se esperaba un cambio toral en las políticas de desarrollo económico dictadas a nivel federal. No pocos empresarios pensaban que, dado el cariz electoral de 2012, la administración de Calderón le daría una jugosa zanahoria al Norte del país, con la finalidad de ayudar a que la balanza se inclinara a favor de su instituto.
Pero eso no ocurrió. Calderón visitó Baja California y, en uno de esos periplos, firmó el llamado “Decreto de Competitividad y Reducción Arancelaria de la Zona Económica Fronteriza”, que le quitó aranceles a objetos tan “comerciales” como el caviar, los palos de golf y los toca-casetes
Lo único que le dejó el año a los hombres de la iniciativa privada es la esperanza de que, ahora si, la administración peñanietista comprenda las circunstancias de la franja limítrofe con Estados Unidos, para que se cristalice el anhelo de la zona económica estratégica.
Políticamente hablando, la entidad vivió un año donde los Partidos estuvieron fragmentados, constituidos en un conjunto de ínsulas que, sin embargo, se unieron sin cohesionarse, en torno a la figura de sus candidatos presidenciales.
¿Por qué decimos que se unieron sin cohesionarse? Porque ni PRI ni PAN ni los grupos de izquierda, estuvieron unidos en torno a idénticos objetivos. Cada quien sacó adelante a “sus” candidatos a diputados, o “sus” candidatos a senadores. Sin embargo, todos empujaron al máximo a sus abanderados a la máxima silla, porque tenían claro que de ello dependía el controlar miles de plazas y las deseadas delegaciones federales.
En los mítines de los aspirantes al asiento del águila, era curioso ver cómo cada postulante a una curul federal en San Lázaro llegaba con “su” grupo, que no era el grupo que apoyaba al que competía por otro Distrito.
La política
Pero la segunda mitad del calendario trajo el abrazo fraterno entre aquellos que, semanas antes, decían ser enemigos. Otros, cuya animadversión es tal vez más profunda, o conoce menos de pragmatismo político, siguen distanciados, restándose con eso opciones y posibilidades de operación… que en política son mucho más que aritmética.
Eso, a la vez, ha propiciado que se vayan delineando los nombres de los tiradores más tangibles a las candidaturas para cargos de elección popular, que se disputarán en los comicios del 7 de julio de 2013.
Por el lado del PRI, el año termina casi como empezó. Los cuatro aspirantes más fuertes a la silla máxima de Baja California se mantienen, aunque ya está claro que sólo haya tres vías.
Al empezar el año, hubo quien creyó ver en José Óscar Vega Marín al sucesor de José Francisco Blake Mora quien, de estar vivo, sería el candidato natural a la gubernatura por el lado blanquiazul.
Pero el calendario acaba con un escenario muy distinto. Vega Marín ya no está en la carrera sucesoria y si en cambio otros tiradores, todos con el antecedente de haber tenido un cargo en la capital del país, durante el sexenio de Calderón.
Y la izquierda, que empezó el año unida por Andrés Manuel López Obrador, aunque separada en sus proyectos personales, termina sin tener siquiera al tabasqueño como factor de cohesión.
Un sector desea una alianza en la boleta con un precandidato que milita en el PRI, más no necesariamente con el tricolor. Otra fracción quiere una amalgama con el PAN, en la esperanza de obtener una tajada de cargos, aprovechando que el blanquiazul vive horas bajas a nivel nacional y podría, estando agobiado, ceder más de lo que históricamente habría estado dispuesto a compartir.
Lo que se esboza
El año que viene será complicado, de retos, de fuertes desafíos. Se esboza un calendario donde el tema económico volverá a ser el que impere, por encima de tópicos relacionados con la seguridad pública o la administración pública.
Será el calendario donde el gobierno de la República y el Partido que lo encabeza enfrentarán innumerables pruebas, cuyos resultados pueden delinear los alcances que tendrá esta administración e, incluso, la historia de esta nación en los cinco años por venir.
Sin embargo, todos somos dueños de nuestro destino. Así brille el sol o las nubes negras invadan el cielo, en lo económico, lo político o la seguridad pública, la opción de construir un año bueno o malo para nuestros intereses y aspiraciones personales está solamente en nuestras manos, en el esfuerzo que pongamos en llevar adelante nuestros proyectos y la inteligencia que tengamos para adaptarnos a las circunstancias y tiempos.
Por ello, está en la voluntad de cada uno de los bajacalifornianos construir un muy feliz 2013 para todos. Que usted, estimada lectora, estimado lector, lo tenga.

Fecha de Publicación: 01/01/2013
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